ms-secciones | Top Bilbao
Excerpt from:
Las imágenes del «Alakrana»
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha puesto en contacto a mediodía con el líder del PP, Mariano Rajoy, para informarle sobre la situación del atunero "Alakrana" y su "posible liberación", según la portavoz del grupo popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría.
Concierto de Depeche Mode Dave Gahan, Martin L.
MADRID- Sacyr Vallehermoso obtuvo un beneficio neto atribuido de 460,7 millones de euros en los nueve primeros meses del año, frente al de 6,1 millones registrado en el mismo periodo de 2008, informó ayer el grupo de construcción y servicios.
View original here:
Internautas por el mundo: Los Ángeles, así es la meca del cine
En los últimos días están ocurriendo cosas en España que vuelven a obligar a extremar el cuidado sobre el Estado de Derecho y sus consecuencias.
El Gobierno Zapatero está agotado y el futuro de España pasa por el PP que, en opinión de su líder, ya ha demostrado que es alternativa y sabe lo que tiene que hacer para sacar al país de la depresión, porque ha pensado cómo tiene que ser España en los próximos años. Esto es a grandes rasgos la síntesis de lo debatido estos días en la Convención que los «populares» han celebrado en Barcelona este fin de semana y que ha servido como primer acto electoral de la campaña para las autonómicas catalanas del año que viene
Las usamos a diario. «Disculpe, ¿me puede decir dónde está la calle tal?». A veces cuesta más, cuando nos toca reconocer una metedura de pata: «Perdona por esto y por esto otro»
Las usamos a diario. «Disculpe, ¿me puede decir dónde está la calle tal?». A veces cuesta más, cuando nos toca reconocer una metedura de pata: «Perdona por esto y por esto otro». «Te pido mil disculpas», «no sabes cuánto lo siento», «lo lamento; de veras que no sé lo que me pasó» son otras fórmulas que pueden servir. Yo, personalmente, siento una gran simpatía por los que perdonan y por los que piden perdón. Más que nada, porque le debo la vida a un «discúlpeme, señorita».
Las usamos a diario. «Disculpe, ¿me puede decir dónde está la calle tal?». A veces cuesta más, cuando nos toca reconocer una metedura de pata: «Perdona por esto y por esto otro». «Te pido mil disculpas», «no sabes cuánto lo siento», «lo lamento; de veras que no sé lo que me pasó» son otras fórmulas que pueden servir. Yo, personalmente, siento una gran simpatía por los que perdonan y por los que piden perdón. Más que nada, porque le debo la vida a un «discúlpeme, señorita»